Comentario semanal

La fortaleza del dólar y los efectos sobre la economía mexicana

Uno de los principales efectos de la determinación del Fed estadounidense de combatir la inflación a través del alza de las tasas de interés ha sido el fortalecimiento del dólar y el debilitamiento del resto de monedas del mundo, con la excepción de pocas divisas, entre ellas la mexicana. ¿Por qué la fortaleza de nuestra moneda?

Desde Jackson Hole, el presidente del Fed envió un mensaje claro de que actuará con determinación en el combate de la inflación, porque hacerlo después implicará un costo mayor para la sociedad. Sin embargo, actuar así implica también un costo para el resto del mundo.

El alza de la tasa de interés americana ha fortalecido al dólar a costa de la depreciación del resto de monedas del mundo. La inversión en Estados Unidos se ha vuelto más atractiva y, a consecuencia de ello, los flujos de capitales se han reorientado, prefiriendo el dólar y los bonos americanos.

Desde que el Fed inició el ciclo de normalización monetaria en marzo de este año, las monedas que más se han depreciado en el mes de septiembre, de acuerdo con las estadísticas, fueron la corona sueca, la libra esterlina, el peso chileno y el dólar neozelandés, con depreciaciones superiores al 8.0%.

Es más, en los últimos días las autoridades responsables de la política económica en varios países se han visto obligadas a intervenir en sus mercados con el objeto de evitar la venta masiva de sus bonos y la depreciación de sus monedas. Este es el caso del Reino Unido, Japón, Corea del Sur y China, entre otros. En sentido contrario, el rublo ruso se siguió apreciando, mientras que el peso mexicano se mantuvo prácticamente sin cambios, al depreciarse tan sólo 1.6% en el periodo en consideración.

El comportamiento del peso mexicano lleva a preguntarse en primera instancia sobre las razones por las que no se ha depreciado al igual que el resto de las monedas del mundo, y, en segunda instancia, a averiguar las implicaciones de tal comportamiento.

Por qué no se deprecia la moneda mexicana. Líneas arriba hemos señalado que la política monetaria americana al fortalecer el dólar provoca una depreciación general del resto de monedas del mundo. La magnitud de la depreciación o apreciación de cada moneda depende de factores idiosincráticos. Así, la depreciación de la libra esterlina obedece a la inquietud que ha provocado el anuncio de la política económica del nuevo gobierno, misma que amenaza con echarle gasolina al fuego inflacionario a través de un posible mayor endeudamiento público; mientras que el yen japonés resiente los efectos de la inacción de su banco central. El peso chileno, por su parte, observa problemas relacionados con el elevado déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, en circunstancias en las que cae el precio del cobre ante la amenaza de una recesión mundial.

En el caso de México, el bajo nivel de depreciación del peso obedece fundamentalmente al buen estado de sus balances macroeconómicos, el reducido nivel de apalancamiento de todos sus agentes económicos, a las elevadas tasas de interés internas producto de una política monetaria restrictiva, y, quizás, a algunos pequeños indicios de mejoría de la inversión extranjera directa.

Basta recordar al respecto que al cierre de 2021 el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, el que mide el exceso de gasto de la economía con respecto a su ingreso, sumó tan sólo 0.4% del PIB, cuando en Chile, por ejemplo, bordea el 8.0%. Por otro lado, con la COVID tanto familias como empresas y gobierno evitaron elevar sus niveles de endeudamiento, por lo que hoy se encuentran en una situación relativamente tranquila que les permitirá enfrentar de mejor manera el alza de las tasas de interés y la astringencia crediticia que se observa a nivel mundial. Además, la política monetaria está dirigida claramente a no permitir que el tipo de cambio se convierta en un factor inflacionario adicional, por lo que está dirigida a mantener estable la paridad. Finalmente, el nearshoring y la inversión estadounidense para el desarrollo de la industria de chips, al parecer, ya está salpicando sobre México.

Ahora, ¿qué implicaciones tiene la relativa estabilidad del peso? La primera y más importante es que permitirá que el tipo de cambio no se convierta en un factor inflacionario adicional, tal como sucede en el resto del mundo. En segundo lugar, no presiona a la deuda pública por el lado cambiario, que es actualmente el problema de los países emergentes; y, en tercer lugar, asegura cierta estabilidad macroeconómica.

En sentido contrario, la actividad económica nacional resentirá el efecto negativo del nulo incentivo a las exportaciones debido a la estabilidad cambiaria, cuando el resto del mundo se beneficiará de la mayor depreciación de sus monedas. Sin embargo, todo parece indicar que la dificultad para ellos es que el problema financiero que enfrentarán será mayor al beneficio comercial que provocará la depreciación de sus divisas. En el caso nuestro, no: el beneficio comercial será menor que el beneficio financiero que brinda la estabilidad cambiaria.

Rodolfo Navarrete

septiembre 30, 2022